El enemigo en casa

Lamentablemente, los gazapos (imperdonables hoy en día, con tanto corrector automático y demás) y los otros errores con que nos deleitan nuestros periódicos no son patrimonio exclusivo suyo. Incluso una institución ocho veces centenaria, faro y guía de las Américas, manantial del castellano, a donde tienen que concurrir desde recónditos lugares para aprenderlo, cae en ese mismo tipo de errores continuamente. Hoy hemos recibido dos escritos; a continuación les reproduzco algunos párrafos.

El primero corresponde al reglamento para la concesión de unos premios. Se describe la composición del jurado de los mismos. ¿Una sola persona va a ostentar todos esos cargos? ¿o falta “la persona que ostente” en cada frase separada por comas? ¿Por qué no se pone “el Presidente de…”, “el Rector de …”, etc.? ¿es porque hay alguna duda entre escribir “el Rector” y “el/la Rector/a”? Porque así se pone, desgraciadamente, en el párrafo siguiente, aunque las reglas de la Gramática son definitivas y claras.

Prosigamos: “El jurado podrá declarar desiertos la concesión”; falta concordancia de número, ¿no? ¿se declara desierta la concesión o el premio?

Por último: aunque “esto” no lleva nunca tilde, pues sólo puede actuar como pronombre y no como adjetivo (si pudiese de ambas maneras sí que haría falta para diferenciarlas), “estos” que puede actuar como adjetivo (estos libros) o pronombre (me remito a éstos), siendo imprescindible la tilde. Y, para terminar,  parece que se la han cargado por convocar los premios. Independientemente de la difícil comprensión del párrafo.

Otro ejemplo: En este caso se trata de unas normas de actuación ante accidentes en el laboratorio. Y ¿con qué nos encontramos? Pues que hay que asistir a urgencias; bueno, a veces hay que acudir (como creo que es correcto).

Luego entramos ya en en la diarrea mental en el uso del género; “el profesor”, “el/la alumno/a”, “el alumno”. Por favor, si quiere inclumpir las reglas de la Gramática, hágalo, pero coherentemente y no sólo a retazos; ya que que se arremangan no importa que se le vea el …

Y no podía faltar el crimen del artículo: en el mejor estilo local, el Hospital Virgen de la Vega queda reducido al Hospital Virgen Vega. ! Con dos … !

El primer escrito lleva en su encabezado los membretes de dos órganos unipersonales y el segundo el de un vicerrectorado.

Más cosas podríamos decir sobre ambos escritos, pero sólo se me ocurre una; ni adrede se podían haber redactado tan mal.

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Una respuesta a El enemigo en casa

  1. jlpp dijo:

    ¿Tú crees que alguien se pondrá rojo? Seguro que no.

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