Energía positiva

¿Se han dado cuenta ustedes que últimamente los psicólogos, pseudopsicólogos y demás compañeros mártires (a algunos los conocemos gracias a Colón) no hacen más que hablarnos de la energía positiva? “No debes adoptar esa actitud, pues así no conseguirás energía positiva”; “yo cada día pienso en la gente a la que quiero para transmitirles energía positiva”; “sólo con energía positiva conseguirás superar ese bache”; “si aplicas energía positiva te curarás más rápido de tu enfermedad” y así indefinidamente, como si uno fuense culpable de estar enfermo. Acabo de buscar energía positiva en “gúguel” y me han aparecido 1.240.000 “entradas”, las dos primeras referidas a “Aprende a generar energía positiva” y “Llénese de energía positiva, la gasolina vital del organismo”. Sin comentarios.

Mi opinión al respecto me la reservo aunque pueden imaginársela, pero quiero recordar algunos aspectos de tipo científico.

Un sistema siempre evoluciona hacia una situación de mínima energía. Recordando el concepto de energía potencial, relacionada con la altura respecto a un nivel de referencia, cuanto más cerca el objeto (o la persona) se encuentre de ese nivel de referencia, menor será su energía y mayor su estabilidad. Si consideramos que nuestra energía cuando estamos en la planta baja de un edificio es cero, a medida que subimos por el edificio vamos adoptando más y más energía positiva, pero al mismo ritmo nos vamos desestabilizando. Luego podemos considerar que la energía positiva supone la desestabilización del sistema.

Si consideramos un átomo según el modelo de Bohr (no me voy a extender aquí a contarlo, pero piensen en un minúsculo sistema solar), la energía de un electrón (planeta) es tanto más negativa a medida que este electrón se encuentra en órbitas más próximas al núcleo (el sol), que son las más estables, probablemente porque son aquéllas en las que la distancia núcleo (positivo) – electrón (negativo) es menor (y aquí deben ustedes recordar a Coulomb). Sólo cuando el electrón se encuentra a una distancia infinita del núcleo su energía es nula y nunca puede alcanzar una energía positiva. Si generamos un hueco en una órbita interna, un electrón desde una más externa puede caer en aquélla, pues de esa manera se estabiliza, adquiriendo una energía más negativa.

En una reacción química, los reactivos se convertirán en productos si el contenido energético de aquéllos es mayor que el de éstos y la reacción, por consiguiente, conlleve una disminución de energía.

En fin, que no sé yo si el tener o alcanzar una energía positiva es demasiado positivo, desde el punto de vista termodinámico. ¿No podrían estor señores (que parecen abonados a una de las secciones fijas de EPS) inventarse otras milongas que, al menos, no vayan formalmente en contra de principios bien asentados de la Ciencia? ¡Oh! Lo siento, pero creo que quizá debo estar equivocado, pues vamos camino de terminar por aceptar que la única ciencia es la oculta.

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