La Tuna

¡Muy bien, Sr. Alcalde!

Sin que sirva de precedente, pero por una vez estoy de acuerdo con una de las acciones que se anuncian por parte del Ayuntamiento de Salamanca.

Pues resulta que hoy he leído en la prensa local que se ha aprobado una ordenanza municipal que ¡LIMITA LAS ACTUACIONES DE LA TUNA!

En su día, yo sufrí en silencio a la tuna. Vivía en aquella época en una céntrica calle de Salamanca y muchos fines de semana, cuando finalmente mi hija cogía el sueño, llegaban desde la calle los desafinados cánticos de esta alegre muchachada. Disfrazados, habitualmente con alguna dosis de más de alcohol, entonando siempre lo mismo (que si los clavelitos, que si que te asomes al balcón, carita de azucena, que si la galleguiña compostelana, …), despertaban a toda la vecindad y, al menos en casa, ya no había manera de recuperar el sueño. Pero, que quieren ustedes, era, quizá, una servidumbre (más) de esta ciudad hacia los mayoritariamente desaprovechadores de los impuestos y, encima, orgullosos de serlo. Pues si ustedes se fijan, entre los tunos (¿o tunantes?) siempre hay alguno que ya no cumplirá los cuarenta y sigue diciendo ser «estudiante».
Ahora parece que su actuación se va a limitar a un número muy reducido de horas, dos diarias. Yo lo limitaría a cero, incluso deportándolos a algún calabozo o mazmorra (acorde con los años en que sus vestimentas eran habituales), en donde les obligaría a oir, una y otra vez, sus propios cánticos, durante veinticuatro horas diarias, sin interrupción.
Como digo, muy bien, Sr. Alcalde. Siga por esa línea, se lo digo de verdad. A ver si estos simpáticos conservadores del «acervo cultural salmantino» deciden dedicarse a su trabajo, pagado con los impuestos de casi todos, asisten a las clases, a los exámenes, aprueban sus estudios y se ponen a trabajar de una vez (si los jerifaltes de su partido, Sr. Alcalde, lo permiten), aprendiendo las bondades de un sueño largo y reconfortante, no interrumpido por gentes sin oficio ni beneficio. Y que no se quede en un brindis al sol.
Anuncios
Esta entrada fue publicada en La Universidad, La Universidad-General. Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a La Tuna

  1. manoloneri dijo:

    Observo que eres una gran amante de la tuna, jejeje

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s