Los antiguos compañeros

Mi padre era médico y un año se le ocurrió ir a la cena que, anualmente, celebraban los compañeros de promoción. Volvió deprimido. El ver a sus compañeros al cabo de tantos años (estimo que fue tras unos quince años después de acabar los estudios) le llevó a verse como ellos: más o menos incipientemente calvo, con más o menos tripa; ellas (y perdonen la incorrección, si así la consideran) gordas, pintarrajeadas y más loros que nunca. Y nunca, nunca más volvió a ese tipo de reuniones.

Al cabo de muchos años aquella conversación con mi padre  en que me contaba esas impresiones resurgió al leer un magnífico artículo de Manuel Vicent en El País. Lamentablemente no he sido capaz de encontrarlo en Internet y conservo como oro en paño (¿alguien conserva el oro en paño? O mejor, ¿alguien tiene oro para conservar? ¿En aceite o en escabeche?) el recorte del periódico.

El artículo en cuestión se titula “Promoción” y en el mismo se da cuenta de una reunión de unos estudiantes con motivo de las bodas de plata de su promoción. Comentaba mi casi paisano cómo los protagonistas de su historia se habían dispersado tras licenciarse y lo cruelmente que la vida les había tratado, sin cumplir sus sueños y muchas veces traicionando sus ideales. Todo iba bien en la reunión por la noche, en un antiguo local de cervezas al que solían acudir cuando eran estudiantes, ahora reconvertido en un oscuro pub nocturno de copas, pero al día siguiente, al reunirse a la luz del sol para una comida programada fue donde “… el terror de la luz comenzó a extenderse sobre sus rostros destruidos por el tiempo… se vieron tal como eran por dentro y por fuera … todos huyeron en desbandada.”

Y es que los compañeros de estudios (o de trabajo) son como la familia y no como los amigos. A éstos uno los escoge, aquélla y aquéllos a uno se los imponen. Y muchas veces no nos gusta lo que nos imponen, aunque tardemos en darnos cuenta.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en De todo un poco, La Universidad y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Los antiguos compañeros

  1. Pingback: ¡Vivan los quintos del 2016! | Rick2sam's Blog

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s