¿Por qué me habré acordado ahora de esto?

Estaba yo sentado en el sofá, con una Guinness en una mano y el áipad en la otra; al lado un plato con anacardos y cacahuetes y de fondo el televisor, con sus telenoticias y el subconsciente me jugó una mala pasada (o no). Me acordé del caso Profumo. No sé si ustedes conocen la historia. El Sr. Profumo era Ministro de la Guerra del gabinete británico a principios de los años sesenta, en plena Guerra Fría. Tuvo un affair con una corista llamada Christine Keller. Hasta aquí todo normal, dentro de lo que cabe. Pero la tal Keller se lo montaba también con un tal Ivanov, a la sazón agregado naval de la Embajada soviética ante la corte de Su Graciosa Majestad, un puesto de libro para un espía residente.

No está muy claro si motu proprio o avisado por el MI5 (Servicio de Inteligencia del Reino Unido), pero la cuestión es que el Sr. Profumo rompió su relación con la Srta. Keller, mintió en la Cámara de los Comunes y a los pocos meses dimitió (pretérito perfecto del verbo dimitir, de imposible conjugación para la mayoría de los políticos españoles, por cierto). A los pocos meses dimitió, aunque aduciendo razones  de salud, el Primer Ministro (conservador, por cierto), Sr. Harold MacMillan.

Y me sigo preguntando: ¿por qué me vino a la memoria esta historia?

NOTA: la historia la conocia, aunque he necesitado consultar la bibliografía para comprobar algunos datos.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en De todo un poco y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s