¡Vacaciones! ¡Por fin!

Pues sí, desde el viernes estoy ya de vacaciones. Presuntamente, claro, no se asusten, no me salten a la yugular.

Yo sé que no estoy de vacaciones, yo no actúo como si estuviese de vacaciones, pero según mi entorno, debo estar de vacaciones. ¿Por qué? Muy claro: porque ya he acabado las clases de este curso académico. Cierto que me queda la realización y corrección de exámenes, pero eso no es nada, una bobada: preguntas un par de cosas, obviedades, pones a todos los que se presenten un 9 o un 9.5 (para que nadie te proteste y tengas que corregir el examen) y ya está. Quizá algún alumno venga antes del examen a que le aclare alguna duda, pero es muy poco probable, pues todos mis alumnos son muy listos y yo explico muy bien, ¡faltaría más!

¿Qué pasa? ¿Que mi única obligación es dar las clases? Yo sé que no, pero, ya digo, según lo que veo y oigo a mi alrededor, parece que sí. Porque de lo único que la autoridad se preocupa es de que se den la clases (bueno, si se interrumpen por la entrada tumultuosa de piquetes informativos, se apagan las luces del aula, se bajan las persianas, se vocea durante cinco minutos y luego se explosiona un petardo, eso no importa, total, si da lo mismo, no pasa nada y, si pasa, pues se le saluda y ya está; incluso estas autoridades se preguntan retóricamente si esto constituye una “alteración de la disciplina académica”), y de que se cumplimenten debidamente todas las fichas, formularios, encuestas y demás zarandajas bolónicas con las que nos están continuamente saturando.

¿Investigar? ¿Para qué? ¡Vive la vida! Ya hace algunos años un Vicerrector, a la hora de justificar el calendario académico, presumía de dejar el mes de julio sin clase para que así los profesores pudiesen investigar; ¡como si fuese suficiente un mes al año! (¿O sí?)

Pruebe usted a no investigar nada de nada (hay muchos que lo hacen) y verá como no pasa NADA. Pero cuando se convoca una huelga, pruebe a no dar la clase … y comunicarlo, claro (no quedarse en su casa y nada más) y verá entonces.

Ya lo saben: usted dedíquese a dar las clases, rellenar las fichas y ya está; nadie se quejará de su actividad, aunque la investigación sea para usted una perfecta desconocida. Que ni esté, ni se le espere.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en La Universidad, La Universidad-Bolonia y etiquetada . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s