El mágico siete

En los inicios de este blog (parece que hay que llamarlo bitácora, que a mí me suena al principio de los episodios de Star Trek en la televisión de los años sesenta, con el capitán Kirk y el Dr. Spock) les hablé sobre la importancia de los números, sugiriendo algo respecto a su fascinación.

Quizá uno de los más fascinantes sea el número SIETE y no sólo por los ejemplos que allí les incluía.

¿Recuerdan ustedes La tentación vive arriba? Sí, me refiero a la dulce comedia de Billy Wilder protagonizada por Marilyn Monroe. Aparte de la memorable escena del extractor de aire del metro, si tienen ocasión de volver a verla, reparen en los diálogos. Algunos son sublimes, al igual que la frase “Cuando hace este calor, ¿sabe lo que hago? Guardo mi ropa interior en la nevera”. Sublime, simplemente. Aunque no ha creado escuela. O aquí hace menos calor o nadie sigue la sugerencia de la Monroe para refrescar la ropa interior (al menos yo no lo he visto).

Pues bien; el título original de la película es The seven year itch, algo así como “El picor del séptimo año”. Pues son precisamente siete los años que el protagonista lleva casado y ésta es la primera oportunidad en que se encuentra de rodríguez en Nueva York.

Corre por ahí una leyenda urbana, según la cual cada siete años se renuevan totalmente las células del cuerpo. Pero, ya digo, es un leyenda urbana, parece que sin ninguna justificación científica. Porque ¿qué pasa con la memoria? ¿y los sentimientos? ¿se renuevan cada siete años? Porque es indudable que usted se acuerda de cosas que ocurrieron hace más de siete años e incluso es posible, contra lo que la película arriba citada plantea en principio, que usted mantenga sentimientos desde hace más de siete años ¿Cómo es eso, si las células se renuevan? ¿Hay una academia de neuronas, que dan clases particulares a las nuevas, para mantener la memoria y los sentimientos? ¿Y aquellos sentimientos que no tenemos ya o los hechos que hemos olvidado? ¿No fue a esa clase la joven neurona, o es que la vieja, moribunda, no llegó a completar el programa? Vaya, aquí le ha fallado Bolonia a la neurona. Y ¿se extinguen todas las neuronas a la par cada siete años? ¡PAF! neuronas al garete. ¿O lo hacen en cómodos plazos, un séptimo de las neuronas cada año? Y si es así, ¿cómo empieza el proceso? Pues todas iniciaron su vida al mismo tiempo ¿o no? Se rifan qué séptimo empieza a desaparecer? ¿Y a dónde van las neuronas fenecidas? ¿son deglutidas por las nuevas? ¿es de esta fórma”neurófaga” como se transmite la memoria y los sentimientos?

¡Jolín! ¡vaya tema para darle vueltas a la orilla de la piscina!

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