Goebbels, la Cenicienta y nuestros periódicos

Iba a llamarlos directamente tabloides, pero no se ajustan a la definición. Bueno, a lo nuestro.

Quizá ustedes sepan de la frase atribuida a Goebbels (a menos que sea otra leyenda urbana) “Una mentira mil veces repetida… se transforma en verdad”. Y digo atribuida porque indagando en diversas fuentes, algunas la citan y otras no. Pero da lo mismo, parece una máxima de algún partido político y, especialmente de algunos políticos. Da igual lo que vean nuestros ojos, da igual lo que oigan nuestro oídos, da igual, da igual, … si ellos se empeñan en que agosto es el mes más frío del año en el hemisferio norte, lo repetirán hasta que lo creamos, pues será verdad, su verdad.

Me recuerda, hasta cierto punto y sin que se lo tomen al pie de la letra, el principio del cuento de Blancanieves. Ya saben, la malvada bruja tenía un espejo mágico que continuamente le repetía que ella era la más guapa de la urbe y del orbe. No sé si lo era, pero por cómo se las gastaba la señora, quizá el espejito lo que tenía era miedo de terminar en añicos y se lo decía simplemente para preservar su integridad.

Pero eso no es nada si lo comparamos con lo que nos cuentan algunos periódicos. Me explico. Usted abre un periódico (local, por ejemplo) y hay una noticia (por llamarla de alguna manera) donde dice que se ha celebrado una acto (no viene a cuento cual específicamente) al que ha asistido el juez Pepe Pérez. Resulta que Pepe Pérez no es juez de nada, es abogado, participa de vez en cuando en algún juicio, se toma un par de cafés con los procuradores y cobra a fin de mes.

A la semana siguiente el mismo periódico insiste en que el juez Pepe Pérez ha asistido a los fuegos artificiales por las fiestas patronales (al igual que otras 50000 personas, digo yo, pero que asista el tal juez Pérez parece que tiene caché). Luego nos cuenta el periódico que el juez Sr. Pérez ha asistido a la corrida de rejones y finalmente que el juez Pérez ha tenido un percance al cruzar por un semáforo en rojo.

Llegado este punto, ¿qué pasa? Pues que Pepe Pérez, con fotocopias de todas estas “noticias”, se acerca al Servicio de Recurso Humanos correspondiente y reclama su plaza de juez, pues el periódico no puede estar equivocado tantas veces. Si ese reconocido periódico repite una semana sí y la siguiente también que el Sr. Pepe Pérez es juez y nadie se ha molestado en rebatirlo, es porque tendrá razón, ¿no? De hecho, sus vecinos de escalera ya le dicen “hola, Sr. juez” cuando se lo cruzan en el ascensor.

Y así, el Sr. Pepe Pérez puede llegar a ser juez, simplemente porque el periódico local lo ha repetido un número suficiente de veces.

Así, con dos …

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2 respuestas a Goebbels, la Cenicienta y nuestros periódicos

  1. Pingback: El espejo de la madrastra | Rick2sam's Blog

  2. José Luis dijo:

    Podría aplicarse a quien tú sabes

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