Sin

Ya saben ustedes que de un tiempo (largo ya) a esta parte no hay prácticamente nada que no tenga su pareja sin. De siempre algunas cosas, más recientemente salotras. Al café sin cafeína y al amor sin sexo y al sexo sin amor se han unido los dulces sin azúcar, la sal sin sodio (lo cual no debe extrañar a un químico, por supuesto), la cerveza sin alcohol, los aprobados sin conocimentos, las oposiciones sin opositores, creo que también hay vino sin alcohol, …

Hace algunos meses ví el pan sin corteza. Sentí casi un escalofrío, pan sin corteza, el pobre, completmente desnudo, que falta de intimidad, que voyeurismo. No sé, no me gustó la idea, pues me gusta mucho el pan y no desprecio en absoluto la corteza; hasta me parece muy útil, siempre que no llegue a la categoría de costra, que suena un poco más duro y hasta asquerosillo (salvo en el arroz con ella, claro).

Pues sí, en los establecimientos donde se venden alimentos también hay pan sin corteza. Es pan de molde al que se le ha eliminado la corteza. No me pregunten por qué, no lo sé, pero hay cosas curiosas. En las bolsas del pan con corteza se pueden leer los Consejos para mantener el pan más fresco

1º Conservar la primera rebanada

2ºCerrar siempre la bolsa después de su utilización

3º Mantener en lugar fresco y seco (no es necesario guardar en frigorífico).

Los dos últimos se repiten en la bolsa que contiene el pan sin corteza, pero es evidente que el primer “consejo” no aparece en las bolsas del pan sin corteza. Entonces: ¿están reconociendo que el pan sin corteza es más difícil de conservar, dado que no tiene la primera rebanada?

Tampoco entiendo la necesidad de que este pan de molde no tenga corteza, pues en el que la tiene no es dura y es perfectamente digerible. Fíjense ustedes en la bondad de la corteza que es lo que se recomienda dar a los niños cuando comienzan a roer y desarrollar la dentadura, pues con la miga del pan pueden atragantarse.

Aunque lo más sorprendente es cuando miramos el precio: un paquete de 460 g de pan con corteza tiene un precio de 0.69 €. El precio de un paquete de 450 g de pan sin corteza (no se si los 10 g de diferencia será el peso de la corteza que se ha eliminado) es de 1.30 € (en la misma fecha y en el mismo supermercado).

Es decir: no sólo eliminan una parte no nociva del pan; no sólo eliminan una posibilidad para mantener el pan fresco más, sino que, además, te cobran casi el doble por una cantidad ligeramente inferior de pan.

¿Dónde está, entonces, la ventaja para el consumidor del pan sin corteza? ¿Lo han demandado los consumidores? ¿Lo han lanzado al mercado los productores, a ver si cuela?. Por favor, si alguien tiene respuestas a estas preguntas que me las diga, pues esto es un (otro) sinvivir.

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