La volatilidad de Internet

Ustedes es probable que lean periódicos en Internet. La ventaja de esa información (o de la información por este medio) es que es viva y, como tal, se actualiza continuamente, periódicamente se añaden o complementan las noticias. Lo pueden ustedes comprobar en las cansinas noticias sobre fútbol, donde nos indican cada muy (minutos) poco si algún jugador ha marcado un gol, si el balón ha salido rozando el larguero o cosas por el estilo. Me parece bien, aunque se pierde el encanto y la necesaria imaginación que había que tener para ver la jugada sólo a partir de los comentarios del Sr. Matías Prats (senior).

Pero ese hecho, esa constante renovación, puede esconder algunas de las carencias de los redactores de algunas noticias o de los responsables de algunos medios. El reconocimiento de sus errores, por ejemplo. Hagan ustedes la prueba:

Cuando vean una noticia en la que el titular o la entradilla no se ajusten al contenido de la noticia, manden un comentario al respecto y lo más probable es que su comentario no aparezca publicado. Puede (no siempre) que reconozcan implícitamente el error y cambien el titular o la entradilla (o ambos), pero en ningún momento, en ningún sitio, pondrán algo así como “Hemos cambiado el titular original de esta noticia porque era erróneo o inducía a error”. Nunca, nunca verán ustedes esto escrito. Simplemente lo cambian y si te he visto no me acuerdo. Por supuesto, agradecer a la persona que se lo ha señalado, ¡ni soñarlo!

¿Tanto les cuesta reconocer sus errores? Según el dicho, rectificar es de sabios, aunque el hecho de que uno rectifique no lo hace sabio automáticamente (como parece que creía, por la forma en que lo expresaba, cierto político: “Rectificar es de sabios, y hemos rectificado”); uno rectifica porque es sabio, no es sabio porque rectifica. Pero volvamos a Internet y los noticieros.

Hagan, hagan ustedes la prueba, casi cada día estos señores les dan una oportunidad, al menos, de hacerlo. No la desaprovechen, mándenles ustedes una propuesta de rectificación, un comentario y verán la rectificación, pero no el reconocimiento del error ni el agradecimento por habérselo hecho notar.

Por supuesto, el tema sirve también para otros errores de aparente menor rango. En una noticia aparecida en un periódico local en su versión digital el pasado 19 de Marzo relativa a la desaparición del avión malayo se decía que son muchos los aviones desaparecidos, sin que se hayan encontrado “ni una sola pieza de fusilaje, ni manchas de carburantes ni cuerpos.” (literal). ¡Pobres! ¡También los quieren, además, fusilar!

P.S.: El tema era mucho más sabroso: el titular original decía que desde 1948 han desaparecido casi 100 aviones, entre los que se cuenta uno español que desapareció en 1933; cuando les hice notar lo absurdo de la frase (¿cómo puede contabilizar para los desaparecidos desde 1948 uno que desapareció en 1933?) hicieron lo que les he dicho: Cambiar el subtítulo diciendo que también desapareció un avión español en 1933.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en De todo un poco y etiquetada , , , . Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s