Cuando el gato no está …

… los ratones bailan (o hace fiesta). Aquí pueden ver ustedes que este refrán es utilizado en diversas lenguas. Según esa misma página indica, “Alude al daño que ocasiona la ausencia de un superior, pues, cuando falta la cabeza de una casa o comunidad, quienes dependen de ella se toman bastantes libertades. ”

Parece, pues, indicar, la poca responsabilidad de los que dependen de ese superior, aunque en mi opinión la alusión no es esa, sino a la poca responsabilidad de ese superior, precisamente. Es bien sabido que la tendencia natural del hombre es a la desgana y a la relajación de los deberes, un fiel cumplimiento de la maldición bíblica (Génesis, 3:19), “te ganarás el pan con el sudor de tu frente” (si tengo bastante pan, ¿para qué voy a sudar más?). El buen superior es consciente de eso (pues es lo que hacía cuando no era superior), por eso, al asumir las responsabilidades de superior y siendo consciente de esa lacra post-Edén debe ser el primero en acudir y el último en irse, debe dar ejemplo a todos sus inferiores, pues sólo de esa manera la república seguirá adelante; no debe confiarse en la responsabilidad de cada uno más allá de lo que es razonable.

No, no es tan imaginado como ustedes creen. El superior tiene dos opciones: o bien predicar con el ejemplo (bueno, ya lo hace, si al faltar arrastra a sus subordinados a que también falten) o establecer medios para que las ausencias y reducciones de dedicación injustificadas (incluida la suya) no se produzcan. Porque bien es cierto que incluso en una misma empresa, cundo conviven varios colectivos, sólo cumple el horario establecido aquel colectivo para el cual existe un control de dicho cumplimiento; los otros colectivos, para los que dicho control no existe, salvo algunas (cada vez menos) excepciones, ruedan cuesta abajo hacia un cada vez menor cumplimiento. ¿Lo quieren ustedes más claro?

Por eso, que hay un verdadero responsable de todo: el superior, que no asistiendo a su puesto de trabajo, falta a sus obligaciones y permite el baile de los ratones. Y después los ratones no se conforman con bailar en el trabajo, sino que hacen lo mismo que el superior, ni asistir a su puesto de trabajo. Y aquí paz y después gloria.

Y ahora he caido en aquéllo de “Dios, que buen vassalo si ouiesse buen sennor” (Cantar de Mío Cid, verso 20).

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Una respuesta a Cuando el gato no está …

  1. jma dijo:

    who is missing ? (a propósito de bilingüismo, te recomiendo leer en el dominical de ayer de EP -diario que, por otro lado- tanto nos está disgustando a muchos con su nuevo “diseño”- el artículo de Javier Marías..y ya puestos el emotivo de Almudena Grandes sobre el llanto de Boabdil más o menos).

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