La gota que colma el vaso

COLMAR. 1. tr. Llenar una medida, un cajón, un cesto, etc., de modo que lo que se echa en ellos exceda su capacidad y levante más que los bordes. (DRAE).

Me imagino que aplicado a líquidos habría que modificarlo un poco (se saldrían por las junturas del cesto), pero la idea es la misma: cuando tienes un recipiente lleno y echas una gota, el líquido se derramará (tensiones superficiales aparte).

Pero, ¿es esa enésima gota la responsable exclusiva del derramamiento? ¿No tienen nada que ver las (n-1) gotas anteriores? ¡Por supuesto! Sin esas (n-1) gotas la enésima no llevaría al derramamiento del líquido. Obvio, ¿no?, pues si no hemos puesto antes (n-1) gotas con la enésima no se derramaría el líquido.

Pues parece que para muchas personas no es tan obvio; para el caso de que esto lo lea algún catedrático de universidad (tal cual o acreditado-para), ministro o político en general, se lo voy a poner mascadito: Imagine que usted está subiendo por una escalera de peldaños muy altos; usted no puede solo y alguien tiene que ayudarle para que usted pueda levantar suficiente y alternadamente cada pie para poder subir. En el penúltimo escalón esa persona decide no seguir ayudándole (no vamos a entrar en sus razones … ahora, aunque quizá decida que usted ya debe ser capaz de hacerlo por sí mismo) y ese último escalón lo sube usted solo, sin ayuda alguna.

¿Es usted un héroe, que todo lo consigue sin ayuda de nadie? ¿Simplemente porque ha superado el último obstáculo? ¿Ya no se acuerda usted de los (n-1) escalones anteriores, a los que usted era incapaz de superar? ¿Tan mala y escasa memoria tiene? Al igual que la enésima gota sería irrelevante si no hubiese ya en el vaso (n-1) gotas, su éxito al superar el último escalón sería igualmente irrelevante si alguien no le hubiese ayudado en los escalones anteriores.

Pero, curiosamente, con frecuencia aparecen otros resultados: Esa persona que ha sido ayudada en su recorrido, se enfada con su ayudador cuando éste no la acompaña en ese útimo paso. ¡Inaudito! Da igual que hayan sido trece escalones que treinta y nueve; se enfada.

Así que menos humos, menos adanismo y más humildad.

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