El concierto

A llegar a la escuela, un compañero me dijo: “Ayer fui a un concierto de XXX”. A mí esa música no me gusta mucho, pero me sorprendió no haberme enterado de que dicho concierto iba a celebrarse.

A las dos semanas, otra vez lo mismo: “Ayer fui a un concierto de YYY”. Y al cabo de otras dos semanas era a un concierto de ZZZ al que habia ido. De hecho, algunas tardes se iba pronto de la escuela diciendo “tengo concierto”.

Le pregunté y me dijo que se trataba de una sociedad, que organizaba esos conciertos y que por esa razón se publicitaban poco. Pero que eran muy famosos. “Mira”, me dijo, “ayer estaba también el director de la escuela. Se sienta siempre muy cerca de donde me siento yo”. “Y ¿qué te dijo?”. “Nada, la verdad que parece muy soberbio y sólo levanta el pescuezo para que lo vean, pero saludar saluda poco, creo que se lo tiene un poco creído”.

Comencé a fijarme en los anuncios en las vallas publicitarias, en los periódicos locales, en fin, en todo aquel sitio en el que cabría esperar que dichos conciertos se anunciasen. Además, los grupos que venían eran muy famosos y era de esperar una verdadera movida por las calles,  con gente de los pueblos vecinos, algo así como caravanas de fans montando el pollo festivo, pero no veía nunca nada de esto.

Así que le pregunté a mi amigo y me dijo: “No, es que, realmente, no vienen esos grupos que actúan. En realidad en la sala parroquial de actividades culturales ponen una película con una actuación de esos grupos; eso sí, con una calidad de sonido inmejorable, con lo que es casi, casi, como si los oyeses tocar en directo. Y, fíjate, hace un par de semanas la cosa fue alucinante, porque lo que hicieron fue emitir una actuación en directo de este grupo (y me dijo uno muy conocido) desde un teatro de la capital. A pesar del directo y de todo el follón técnico, la verdad que estuvo muy bien, parecía que los oías tocar en directo” (aunque me consta que mi amigo nunca ha asistido a una actuación en directo de estos artistas).

En fin, que seguí comprendiendo algunas cosas. No se trataba de que esos grupos considerasen la pena actuar en este pequeño pueblo, no es que mi amigo se hubiese convertido en un melómano recalcitrante, no es que asistiese periódicamente a conciertos del siglo; simplemente, que le ponían un video con la actuación de un grupo u otro. Eso sí, con muy buena calidad de sonido. ¿Y lo bien que quedaba el decir “voy a un concierto”?

Addendum. Bastante después de escribir esto, el 3 de  Diciembre ví en tve2 (les juro que a veces veo este canal) un documental en el que comentaban que en los meses de primavera-verano la ópera de Viena proyecta su espectáculo en una gran pantalla en el exterior del Teatro de la Ópera Estatal, para que puedan disfrutar del espectáculo, sentadas en el suelo incluso, aquellas personas que no hubiesen podido (o querido) acceder  al interior del edificio.

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Una respuesta a El concierto

  1. clavileño dijo:

    ¿iba al concierto por el grupo HHH? ¿o iba por las mozas? que estos grupos parroquiales ya se sabe como son…

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