Políticamente correcto al cien por cien: deconstrucción

Quizá si es usted un lector habitual de este blog, se quedase algo sorprendido al encontrar recientemente la entrada titulada “Políticamente correcto al cien por cien” completamente vacía, en blanco. No fue un error, estaba hecho aposta. Voy a tratar de explicarle por qué.

Pues, simplemente, porque si uno quiere ser políticamente correcto al cien por cien, el único remedio que le queda es no decir nada. Con la piel tan fina que se gastan algunos, cualquier frase, cualquier cosa, cualquier comentario que usted haga siempre herirá, atacará, agredirá a uno o a otro o incluso a varios (quiero decir que siempre habrá alguien que se sentirá herido, atacado o agredido). Frases tan banales como “Me duele el pie” o “Buenos días” siempre pueden interpretarse de alguna manera que hiera a alguien o vaya en contra de alguien.

¿Se imaginan ustedes un mundo políticamente correcto al cien por cien? Completamente correcto. En ese mundo no tiene cabida ya Benny Hill (¡por supuesto!) ni Mrs. Brown’s boys. Tampoco cabrían Freddy Mercury ni David Bowie (por no mencionar a Mick Jagger). ¿Y qué me dicen del Dr. Sheldon Lee Cooper, o incluso algunos pasajes de Friends? Más cercanos, olvídense ustedes de Gila, Tip y Coll, Los Morancos, Eugenio, algunas canciones de La Trinca (El huevo de Colón, por ejemplo), la Orquesta Mondragón, … Incluso es posible que Los Payasos de la Tele y Barrio Sésamo tampoco pasarían el filtro. Ni qué hablar de los cuentos infantiles de toda la vida, entiéndase Caperucita, Blancanieves, …

Fíjense que esto ahora están diciendo (aquí, aquí y aquí, entre otros sitios) que es políticamente incorrecto, ¡con la de tardes que los de mi generación (y otras) estuvimos acompañados gracias a esta tonadilla!

Por supuesto, sin olvidar a los clásicos. ¿Se imaginan ustedes si hoy en día alguien pretendiese publicar o publicase lo que sigue?

Érase un hombre a una nariz pegado,
érase una nariz superlativa,
érase una nariz sayón y escriba,
érase un peje espada muy barbado.

Era un reloj de sol mal encarado,
érase una alquitara pensativa,
érase un elefante boca arriba,
era Ovidio Nasón más narizado.

Érase el espolón de una galera,
érase una pirámide de Egipto,
las doce Tribus de narices era.

Érase un naricísimo infinito,
muchísimo nariz, nariz tan fiera
que en la cara de Anás fuera delito.

(Francisco de Quevedo y Villegas)

Aburrido mundo, ¿no? Hay que reírse con la gente y no de la gente y, sobre todo, hay que saber reírse de uno mismo.

Lean, por favor, este artículo.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en De todo un poco y etiquetada , , . Guarda el enlace permanente.

Una respuesta a Políticamente correcto al cien por cien: deconstrucción

  1. Josemaria dijo:

    Javier Marías, uno de los ya no tantos motivos para leer EP semanal. A mi parecer casi de obligado cumplimiento para mantener o crear una opinión al margen de los pps (partidos políticos, todos).

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s